luchando por la vida

Este es el bloq de alguien que cada dia lucha por sobrevivir en esta jungla.

Nombre:
Lugar: Spain

domingo, 23 de agosto de 2009

una especie en extinción

Soy un profesional libre que tras más de veinte años de profesión y decidí un día crecer; como mucha gente joven y con ilusión, crear una sociedad limitada para poder acometer proyectos de más envergadura con lo que creé doce puestos de trabajo y pagué muchos miles de euros de impuestos, aparte de haber ganado algún dinero que para eso se montan las empresas, aunque menos del que los empleados creen.



Doce años después de iniciar aquella aventura empresarial, me encuentro una generación de gente veinte años más joven que yo, en la que he tenido que invertir ilusiones, tiempo y dinero, mucho dinero en formar y soportar tanto sus errores como su falta de profesionalidad, pero si uno era malo el siguiente peor.



Ahora, cuando la crisis me agobia como a tantos Españoles, me he tenido que enfrentar a los despidos de gran parte de estas personas y me he encontrado con la sorpresa de que algunos de ellos me han denunciado pidiéndome una serie de cantidades económicas que no se de donde las sacan los abogados laboralistas pero que al parecer las instrucciones jurídicas que tienen los magistrados es que se apriete a las empresas hasta el final.



Mi Abuelo fue del partido comunista, mi padre socialista y yo creo que soy un infeliz pues no hay ni tierra ni religión que pueda reconfortarme la desdicha que me invade.



Conclusión



*En dos meses cerraré una empresa que ha generado todo el bien anteriormente descrito para las personas y la sociedad.



*No me quedan fuerzas ni ganas de volver a intentar empresa alguna.



*Doce personas, a las que di trabajo, me saquearon injustamente gracias a las leyes vigentes y ahora saquean las arcas del estado, no aportando ni ahora ni nunca nada a las mismas.



No se lo que hará el gobierno pero, que se pare el mundo que yo me bajo.



Tampoco se quien nos sacará como país de esta hecatombe, pero creo que los autónomos y pymes somos la mayoría del país, no lo son ni los funcionarios, ni los políticos, ni las grandes multinacionales; en cualquier caso he dedicado cuarenta y cinco años de mi vida a un país y ahora, puede que me vaya a otro donde se valore más a la especie en extinción a la que pertenezco.

gestión privada de capital público

Porque le escribo




Lo hago porque a estas alturas de mi vida, miro a mi alrededor y no se me ocurre hacerlo a nadie mejor que a Ud.

Le escuché en la radio el día que presentó su libro y una vez más me deslumbró, cuando planteó lo de la oficina de los ex presidentes a la cual remito este escrito.









Quien soy



yo hijo de comerciantes granadinos, estudiante de arquitectura técnica en Sevilla. Profesor de dibujo en institutos de enseñanza media y de geometría en la universidad de Sevilla.

Actualmente administrador de mi propia empresa familiar con veintidós años de trayectoria profesional dedicada a la ingeniería y arquitectura. Tenemos oficina en Sevilla y delegación en Barcelona. Desarrollamos nuestro trabajo en toda España, ofreciendo la posibilidad de ganarse la vida a doce familias. He participado en dos plantas solares en Llerena-Badajoz.





Que me gustaría hacer



Demostrar que el sur también existe.



La tentación de crear negocios y ganar dinero, ahí está, creo que a nadie le pasa desapercibida.

Pero si tienes algún tipo de ambición personal mezclada con lo social, creo que es más rentable hacer una pirámide pública, de la que se puedan sentir orgullosos tus hijos.



Creo que se debe crear escuela empresarial, ya que los que hemos cogido ese camino en el sur, apoyados en nuestros mayores autónomos lo hemos tenido difícil en cuanto a la forma de hacerlo mediante el esquema ensayo-error.



Pienso que el esquema debería de ser gestión privada de partidas públicas.

Acabo de analizar la propuesta que se ha creado en la sierra de Cádiz para paliar el desempleo en la construcción, dotando a los ayuntamientos de la sierra de partidas presupuestarias que gestionarán ellos mismos.



Esto me recuerda al antiguo PER de cuando yo me criaba en el pueblo, un subsidio que da de comer pero no crea tejido. Hoy en día hay pequeñas empresas y autónomos que son capaces de gestionar ese dinero como “project management” o responsables de proyectos, a los que se les puede encomendar que gestionen ese dinero como si fuese capital privado, con la misma rentabilidad económica además de la social. Solo de este modo aprenderemos a cuidar del dinero como nuestro, crearemos empleadores, y enseñaremos a los empleados a ser competitivos, ya que es una de nuestras desventajas en el mercado internacional.

Confianza

En estos tiempos turbulentos que vivimos, donde todo se traduce en dinero, donde la pérdida de confianza se acrecienta, donde todo ser humano busca seguridad siguiendo uno de nuestros instintos más básicos; sería lo más lógico que hoy hablásemos de la rentabilidad de las energías renovables, de la seguridad y de los beneficios medioambientales que ofrecen. Esto ya lo conocemos todos gracias a los medios de comunicación y a la cantidad de información que circula por doquier.




Es por ello que hoy quiero hablar de lo más importante que a mi juicio tiene el ser humano y que se está perdiendo con tal rapidez que si no lo remediamos, dará al traste con todo lo que hemos conseguido en miles de años: LA CONFIANZA.



No cabe discusión sobre la pérdida de confianza de los mercados financieros, en el recelo que hace que incluso algunos saquen su dinero de los bancos; en la pérdida de confianza que hace que se consuma menos y que las empresas no puedan mantener la producción generando paro en la población que a su vez retroalimenta el círculo de desconfianza.



Esa desconfianza que en las ciudades hace que la gente se mire de reojo porque no sabe a quien tiene a su lado.



Aunque alguno no encuentre sentido a estas palabras, no tiene más que analizar que todo lo que somos, de donde venimos y a donde vamos como seres humanos, se basa en LA CONFIANZA; entre familiares, entre vecinos, entre compañeros, entre empleados y jefes, entre socios, entre la población y sus políticos..... es el combustible que hace que todo funcione, es el lubricante sin el cual los mecanismos sociales y humanos, se atascan. Es uno de los bienes más escasos que tenemos que cuidar y potenciar.



Pues bien, la razón de dedicar estas palabras a LA CONFIANZA es porque sin este componente fundamental hoy no estaríamos aquí.



Cuando el gobierno de España decidió apoyar la fotovoltaica hace algunos años, la mayoría de la población no solo no conocía los fundamentos de este sistema, sino que cuando unos pocos de majaretas nos echamos a la calle para luchar y poner en práctica estas ideas, nos miraban con desconfianza. Algunos nos escucharon, la mayoría desconfiaron, y fue en Llerena, esta localidad extremeña, donde alguien nos escuchó.



Esta planta solar fotovoltaica que hoy inauguramos, no tiene ninguna otra en España que le haga sombra. Podría dar nombres, muchos nombres de personas que confiaron en nuestra idea y que la apoyaron aún por encima de sus posibilidades. Unos con créditos personales difíciles de pagar, otros con discusiones en casa de porque te metes en estos líos, otros instalando sistemas nunca antes usados en estas latitudes que les dieron mil y un problema, otros facilitando el paso de instalaciones por sus tierras para poder evacuar a la red pública, otros ayudando a tramitar documentación desde las instituciones públicas que hasta ese momento no se habían visto antes con la consiguiente dificultad.



Pero creo que merece la pena sacrificar la mención personal de cada uno de ellos que todos conocemos, a cambio de LO COMÚN, ese bien común realizado de forma anónima y que cada día hacen muchas personas sin salir en los periódicos, ese abnegado bien que cada uno de nosotros hemos aportado para hacer realidad esta idea CONFIANDO unos en otros, para construir algo que nadie había visto hasta ahora.



Es por ello que hago un canto a LA CONFIANZA entre los seres humanos, para que olvidando nuestros fantasmas y diferencias, sigamos luchando por vencer a la desconfianza y consigamos un mundo mejor para nuestros hijos.



Gracias por haber confiado unos en otros y mi sincera enhorabuena por haberlo consegido.

a un ex socio

No te estimo nada




No tengo ningún problema contigo, simplemente me desengañé de golpe, cuando vi que un ladrón de tiempo, según tus palabras, se coló en mi vida por la puerta de la afectividad, me manipuló y se sirvió de mi casa, mi empresa, mis amigos, mis clientes, mi infraestructura, para tejer toda una red de araña que me envolvió de tal manera que cuando quise acordar yo lo tenia firmado todo y el nada, pero al final se lo llevó todo, gracias una vez más a mi generosidad. Pero así soy yo.



Legalmente ya no tengo ninguna vinculación contigo, luego vinculo a Paúl en lo personal, como tu hiciste conmigo, para que vea que sigo pagando los platos rotos de sus socios y de la empresa de la que nació la que actualmente regenta, luego es legítimo que lo mantenga informado y así lo haré hasta que lo crea conveniente. Por suerte no necesito que me paguéis las minucias con que sanciona hacienda pues me cuesta mas reclamarlas que pagarlas.



Los socios de gestión medioambiental, fueron todos unos aprovechados e infieles compañeros de viaje, pero por suerte lo vi a tiempo ya que aunque me ha costado, tiempo dinero y salud, ya estoy repuesto y puedo seguir mi camino, en el que he aprendido que no me puedo fiar ni de mi sombra, que todo el que se me arrima es a ver lo que se lleva.



Con todo esto espero haberte aclarado mis ideas, las tuyas las entiendo perfectamente y de gente como tu huyo cada día, me enseñaste a detectarlos.



Es por ello que dejo zanjadas todas nuestras vivencias en común.

No te guardo rencor, pues eso me perjudica.

En la feria de las ciencias estuve saludando a tus hijos que por cierto estaban estupendos, cosa que me alegro.

Igualmente me alegro que tu mujer esté mejor, según he oído.





En cuanto a ti y tu empresa, créeme, que te deseo lo mejor no se mentir, no por los socios a los que no admiro nada, sino porque en la actual situación nuestro país necesita de todos los esfuerzos necesarios para salir adelante, el bien común prevalece



Insisto, no quiero volver a tener contacto con ninguno de vosotros.

Adiós y suerte.

Dar la cara

A lo largo de mi vida han sido muchas las veces que he tenido que soportar , esta famosa frase dicha siempre por machos, gallos de corral cuya necesidad de exhalar sus feromonas, les lleva a cacarear todo lo que sale de sus gónadas sin pararse a pensar que quieren decir.




Dar la cara no debería tener el sentido de enfrentarse cara a cara por el “quítese de aquí que voy yo” cosa que cualquier perro callejero es capaz de hacer más fiera y eficazmente que el mejor de los machos alfa de nuestra especie.



Dar la cara, para mi, tiene un significado mucho más profundo y humano, es ayudar a un semejante cuando su situación lo tiene acorralado y nadie lo mira a la cara. Es recoger a un cuñado cuyos padres se separan, no puede terminar la carrera y le das la oportunidad de que crezca a tu lado, aún a sabiendas de que algún día te dejará de lado, eso es dar la cara.

Dar la cara es mirar a un inmigrante en el semáforo, preguntarle de donde es, ofrecerle una ayuda y darle palabras de ánimo para que siga luchando en este ingrato mundo.

Dar la cara es salir corriendo para ayudar a un cliente tuyo ante un problema urgente, sin tener firmado contrato ni seguro de responsabilidad civil, aún a sabiendas de que probablemente tengas problemas de cobro o seguridad por no respetar los procedimientos legales establecidos, pero la situación lo requiere.



Dar la cara es tener que mirar a los ojos a un empleado y decirle que se tiene que ir de la empresa, pues su mal hacer pone en peligro los puestos de trabajo de los demás y la propia supervivencia de la empresa, aunque te duela en lo más hondo de tu ser.



Dar la cara a la vida es salir a ella cada día y saltar sin la red que te da ser empleado con tu seguro de desempleo y la supuesta seguridad que te ofrece esconderte detrás de unas siglas.



Dar la cara es ir a un hospital a ver a un enfermo, besarlo y abrazarlo, ofrecerle calor humano sin pensar que te puede transmitir una enfermedad, con el único objeto de que sus últimos momentos sean más humanos.



Todo esto y mucho más es dar la cara a la vida y a las personas, escuchar a personas egoístas, estúpidas e ignorantes que no te aportan nada positivo, no es dar la cara, es una perdida de tiempo.

Catalunya

Estimados Sres.:




Soy un joven empresario andaluz , que da la oportunidad de trabajar a doce familias, dos de ellas en Cataluña donde tenemos una representación.



Me considero una persona tolerante, con ambiciones personales e inquietudes sociales, perfil que ninguna fuerza política llega a satisfacer en su totalidad.



Desde niño, debido a mi relación con Cataluña, asisto perplejo a una serie de actitudes y opiniones desde algunos ciudadanos de la comunidad catalana que no he llegado nunca a entender del todo, es decir que aunque puedo entender que a nadie le gusta regalarle dinero a nadie y que lo de fondos de cohesión y compensación territorial entre las diferentes regiones de España solo le interesa a las regiones más humildes, no siempre fue así.



Cuando muchos de nuestros paisanos españoles de las zonas más pobres acudían durante décadas a trabajar a las regiones más ricas, no lo hacían gratuitamente sino forzados por la desigualdad generada por las inversiones producidas desde la administración para acallar las ansias nacionalistas de algunas partes del territorio nacional. Se invertía gran parte de los recursos de todo el país para crear tejido económico e infraestructuras, entiendo que con la vana ilusión de que aquellas áreas del país se sintiesen orgullosas de pertenecer a la nación española. Con el paso de los años se ha podido comprobar que las personas que tomaron esta decisión no pudieron adivinar lo que ocurriría en el futuro, no pudieron ni imaginar que con el paso de los años algunos de los herederos de aquellos desplazados dentro de su propio país acabarían dando sentido al refrán " no hay peor cuña que la de la misma madera" Es decir que los nietos de aquella mano de obra barata acabarían teniendo opiniones tan egoístas e insolidarias despreciando no solo a los actuales habitantes de las regiones económicamente más desfavorecidas, sino faltando a la memoria de aquellos antepasados suyos que un día se vieron obligados a abandonar sus lugares de origen para buscarse la vida en una región a la que aportaron sus vidas y las de los suyos.



Probablemente esta opinión mía se habrían quedado dentro de mí ya que soy una persona práctica, resolutiva y que hago oídos sordos a palabras necias, pero han ocurrido algunas cosas en mi entorno que me han hecho reaccionar.



Recapitulando puedo recordar que hace varios años un sobrino de la familia a la que pertenezco, con catorce años fue utilizado en una granja catalana para desatascar una tubería de saneamiento, cosa que le costó la vida. Un tiempo después su madre murió también en Cataluña por no poder soportar la pena de ver morir a un hijo. Más tarde otro tío de la familia muere tras una larga enfermedad pulmonar por haber trabajado muchos años en una fábrica de fibrocemento catalana, sus hijos adoptivos acabaron totalmente perdidos por la situación familiar producida. Hace dos años de nuevo otro de los tíos de la familia con cuarenta y nueve años muere de una terrible enfermedad que nadie puede relacionar con sus años de trabajo en una fábrica de reciclaje de plásticos catalana. Y años mas tarde con cincuenta y nueve años murió otro de los hermanos de una enfermedad que nadie puede relacionar con su trabajo en la misma fábrica.



Mi análisis no es ni médico, ni exhaustivo, ni político, solo es real como la vida misma y pregunto a estas personas que piensan que pertenecen a una élite social y cultural supranacional; ¿que tipo de valores van a enseñar a sus hijos, si es que los tienen?, quizá que se debe usar a los demás para conseguir lo que necesites y luego desahuciarles sin más; quizá la moderna igualdad que promulgan quiere significar que igual da usar a andaluces, marroquíes o subsaharianos siempre que cumplan los requisitos de pobreza adecuados sin contemplar gastos sociales posteriores para compensar los daños colaterales, pues “el dinero que se genera en nuestra comunidad con el esfuerzo de todos los que vienen, lo necesitamos para mantener el magnífico nivel de vida que tenemos, con grandes infraestructuras como aeropuertos, líneas de metro, alta velocidad, etc. que además necesitamos renovar y mejorar”, sin pensar que en las zonas de donde viene nuestra mano de obra queden pueblos sin médicos, escuelas, carreteras, ferrocarril, u otros servicios similares. Puede que sea prioritario usar el dinero para modernizar nuestras infraestructuras y así nuestra clase obrera siga produciendo, aunque en los lugares de origen de nuestra mano de obra nunca lleguen a alcanzar nuestro nivel de vida y siempre sea atractivo para ellos venir a Cataluña a disfrutar de nuestros puestos de trabajo, aunque para ello tengan que dejar atrás todo lo que significa algo para ellos.



Por último no voy a terminar mi pensamiento como político pedigüeño, ya que probablemente a los andaluces nos venga mejor que nos corten cualquier tipo de fondos procedentes de otros lugares, pues no me cabe la menor duda que si nos apretamos el cinturón seremos capaces de superar la situación saliendo reforzados como han hecho en otras regiones del mundo tras una crisis.

No en vano en lugares como EEUU valoran muy positivamente a paisanos nuestros que no solo consideran que están bien formados en campos como la ingeniería, medicina e investigación, sino que además valoran la capacidad de improvisación, resolución y empuje ante la adversidad. Aunque tendríamos que pensar que en las zonas que han superado las crisis se hacen esfuerzos como trabajar horas extras para revertirlas a la comunidad, cosa que algún político valiente podría proponer para compensar los famosos fondos.







Un empresario iluso.

Despedida

Te vas, hoy te vas y aunque lo he pensado muchas veces me sigue pareciendo un sueño.

Supongo que será tu falta cotidiana la que me hará ver que de veras ya no te tengo a mi lado.

Que ya no me podré apoyar en ti cuando no tenga ganas de bajar a la oficina.

Que será el deber y la obligación de mantener a mi familia lo que me volverá a empujar a superar los sinsabores diarios, y no la ilusión de afrontar un nuevo día, un nuevo problema que resolver junto a ti, una nueva charla contigo.



Quizá llevemos demasiado tiempo juntos y esto nos haya llevado a separarnos, parece que es bastante común en nuestros días.

Solo me gustaría pensar que cuando hayamos andado un tiempo el uno sin el otro, la vida nos haga ver que es lo mejor del otro que hemos perdido y quien sabe, puede que nuestra separación solo sea temporal para prepararnos un futuro mejor y juntos, de nuevo con energías renovadas, ideas frescas y vicios corregidos que nos hagan acometer un proyecto más ambicioso mejor y más profesional y rentable para ambos.



De cualquier manera, el camino junto a ti siempre ha merecido la pena, y aunque no volvamos a trabajar juntos siempre habrá una parte de mi contigo y de ti conmigo.



Que lo mejor de mi te acompañe siempre.